“El limbo de la frontera”, un informe elaborado por el GAC y Centro Sir[a], concluye que las condiciones de acogida de Islas Canarias y Melilla atentan contra la integridad psicológica de las personas migrantes que llegan hasta sus recursos
Las condiciones de los dispositivos de acogida de la Frontera Sur española presentan enormes deficiencias que impactan directamente contra la integridad de las personas migrantes: provocan fear, angustia, y atacan a su dignity e identidad. Esta es una de las conclusiones del informe “El Limbo de la frontera”, elaborado por el Community Action Group (CAG) y el Centro de Atención a Víctimas de Malos Tratos y Tortura, Sir[a]. Este documento analiza la situación de las personas atendidas en distintos recursos de acogida distribuidos en Melilla y Canarias, y mide el impacto que éstas tienen en su sufrimiento psicológico.
El informe determina que existen enormes carencias dentro de los dispositivos de acogida. Las personas refieren recibir una alimentación escasa, inadecuada o provista en condiciones poco dignas; tener dificultades para acceder a agua potable; o apenas reciben productos suficientes para su higiene personal. De forma generalizada, las personas que aquí conviven denuncian que lo hacen en condiciones de hacinamiento, insalubridad y falta de privacidad. El texto señala además que muchas personas viven con la inseguridad de sufrir robos. En este contexto, resulta muy difícil para las personas alojadas alcanzar un sueño reparador.
Más allá de las condiciones materiales, el proceso de acogida sume a las personas en una total uncertainty. El informe señala cómo un alto porcentaje afirmaba no conocer las normas de funcionamiento del centro que les recibe, bien porque son poco claras, porque no se les explicaron en su idioma nativo, o porque su aplicación se hace de manera arbitraria. A esta incertidumbre, cabe sumar que las personas apenas reciben información respecto a qué pasará con ellas: no saben cuándo saldrán de los recursos, son sometidos a protocolos y leyes cambiantes de las cuales no son informadas, y apenas reciben orientación por parte de los recursos de acogida acerca de cómo regularizar su situación. Del total de los encuestados en Melilla e Islas Canarias, únicamente la mitad contaron con un abogado para preparar su entrevista de protección internacional.
El testimonio de las informantes
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Ellos sueñan o les sostiene, pensar que van a salir mañana o la semana que viene. Y a veces puede ser un año o más. Es su manera de sobrevivir a la situación… Esto les quita muchas esperanzas y muchas energías en algo que no tienen ningún control. Independientemente de lo que hagan o lo que vayan a hacer no está en su mano. Lo va a decidir la administración.
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Las normas y medidas de control que les impiden tomar decisiones en el día a día, eso genera mucho sufrimiento a las personas migrantes. Tener que depender de que otros tomen decisiones sobre tu libertad (…) Me dicen que les tratan como animales no como personas (…) Sentir que tu propia existencia no es válida. Mayor violencia que esa, no existe. Da igual que te den un porrazo o dos en la valla, es la indiferencia.
Fuera de los muros de los centros de acogida, las personas en movimiento también encuentran obstáculos que generan un elevado sufrimiento psíquico. Según señala el informe, las personas entrevistadas refieren haber sufrido situaciones de humillación y deshumanización, tanto por parte tanto de las instituciones, como de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. En el caso de Melilla, un 26,4% de los encuestados refiere haber vivido situaciones de discriminación por parte de la policia o el personal del CETI. En este sentido, los informantes consultados aseguran que en muchas ocasiones las personas migrantes no son atendidas por las instituciones o la Seguridad social, si no están acompañadas por miembros de organizaciones civiles o entidades.
El informe identifica situaciones similares de dehumanisation. Una informadora asegura que a las trabajadoras de los recursos de acogida se les prohibía contactar con las personas usuarias fuera de las instalaciones del Centro, para evitar que empatizasen con ellas. Del mismo modo, el documento recoge un testimonio que asegura que en muchas ocasiones a los recién llegados se les entrega exactamente la misma ropa: “Me dicen que cómo van a encontrar trabajo si van «vestidos con ropa de migrante». Se sienten invisibles y estigmatizados a la vez”.
“El limbo de la frontera” deja constancia de cómo el proceso de acogida envuelve a las personas migrantes en una sensación constante de atropello, de vulnerability e incertidumbre. Todos, impactos que generan un elevado sufrimiento psíquico y desencadenan emociones como el miedo, la rabia, la despair y la falta de control, al saberse incapaces de dirigir su propia vida. En este sentido, un tercio de las personas entrevistadas relatan haber pensado en alguna ocasión en el suicidio como forma de terminar con la situación. Del total, un 7% en Canarias y un 11% en Melilla aifrman tener ideas recurrentes y sostenidas de autoagresión o suicidio.
En Melilla
- El 35,8% siente miedo de forma habitual
- El 30,2% experimenta sentimientos de rabia con frecuencia
- Casi un 50% siente apatía, desánimo y dificultad para encontrar fuentes de motivación
- Un 11% presenta ideas recurrentes y sostenidas de autoagresión o suicidio.
En Canarias
- El 71,9% presenta falta de motivación
- El 35,1% afirma sentir miedo
- El 42,1% experimenta habitualmente rabia
- Un 45, 6% sostiene que las condiciones en los dispositivos de acogida son determinantes en que se encuentren peor.
- Un 7% presenta ideas recurrentes y sostenidas de autoagresión o suicidio.
Rekindling trauma on the Southern Border
Many of the people who enter Spanish territory do so with a psychological impact derived from the violence suffered in their country of origin and/or during their migratory journey. These include situations of discrimination, slavery, labour exploitation or ill-treatment and torture, among others. Specifically, the report indicates that among the people interviewed, 61.7% in Melilla and 10.5% in the Canary Islands had suffered acts of torture during their process of flight or transit. Moreover, half of the persons interviewed in the Canary Islands had some kind of vulnerability or illness, while in Melilla, 70.2% of the total did so.
These data are particularly relevant, as they point to the obligation of the Spanish State to guarantee the rehabilitation of the affected persons. Spain is a signatory to the Convention against Torture and Other Cruel, Inhuman and Degrading Treatment or Punishment (CAT) and, therefore, has the obligation to guarantee reparation and rehabilitation for those persons who require it, regardless of whether the acts of torture or ill-treatment have taken place inside or outside the Spanish State. Taking into account the deficient reception conditions, it is clear that this obligation is not fulfilled.
About the report
The report was based on 110 semi-structured interviews with the migrant population housed in different reception facilities. In Melilla, the Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) and a temporary shelter located in the Plaza de Toros. In the Canary Islands, interviews were conducted with people living in different recently implemented camps: “Las Raíces”, “Las Canteras” and “Canarias -50”. In addition, the report also made use of in-depth interviews with key informants from civil society.
The Centre's experience
“The Limbo of the Border” is part of a series of research projects carried out by the Community Action Group (CAG) in places of immigration detention, with the aim of measuring their impact on people. In 2017, a line of work was initiated in Mexico's migrant holding centres, and the report “Torture architecture in Europe”The study of the conditions in the former refugee camp of Moria in Lesvos shows that in both cases such contexts can be considered torturous environments.
The limbo of the border: impacts of reception conditions on the Spanish Southern Border
Reception conditions in Frontera Sur aggravate the psychological suffering of migrants arriving in Spain. We analyse the impact of reception conditions. We identify fear, anguish and attacks on their dignity and identity.
